Ascender en la carrera laboral y obtener un mejor puesto que repercuta en una mayor remuneración salarial es una de las principales aspiraciones que comparten la inmensa mayoría de las personas. La oportunidad para desarrollar tus habilidades, demostrar tu capacidad, recibir el reconocimiento a tu esfuerzo, tanto en el escalafón de las responsabilidades como en tu salario, forma parte de los deseos más codiciados de los profesionales.

Al momento de tomar decisiones sobre a que empleado promocionar, las empresas toman en cuenta las habilidades académicas y técnicas con las que cuenta su colaborador, pero también prestan gran atención a las habilidades de corte más social. Sin  importar que tipo de empresa u organización se trate, muchas veces son los propios colaboradores los que, con su actitud, dificultan su ascenso profesional y reducen sus opciones de promoción, pues más frecuentemente de lo que podamos pensar, el estancamiento laboral de un empleado en particular se debe a que, a pesar de ansiar una promoción y dar la talla en su aptitud, no la da en su actitud.

Para ayudarte a lograr tus sueños,  hemos creado un dossier con 7 claves para impulsar tu ascenso en el trabajo. Presta atención:

Actitud positiva: un empleado positivo y colaborador es sumamente valioso porque su actitud es contagiosa. Tener una actitud positiva hacia la empresa o con los compañeros ayuda a fortalecer el buen ambiente de trabajo y suele ser favorable para ascender, pues es lógico que cuando se valore a quién promocionar, este tipo de perfiles se tengan en cuenta. Todo lo contrario de lo que sucede con los chismosos, con los cascarrabias o con los impuntuales.

Tener buenas relaciones con los compañeros: en una promoción se suelte tomar en cuenta la capacidad para relacionarse con los demás y si la persona a promocionar cuenta con el respeto y el aprecio de sus compañeros. De ser así, es más fácil que desde un nuevo puesto sea capaz de establecer relaciones de trabajo positivas con sus colegas, de comunicarse con ellos de forma efectiva y de lograr su colaboración para el desempeño y consecución de los objetivos de la empresa.

Remar a favor de la dirección: el símil es muy bueno ¿verdad? Hacer tuyos los objetivos estratégicos planteados por la compañía suele ser un buen punto de partida para obtener un ascenso. No es necesario que digas a todo que sí para conseguir una promoción, sino más bien debes ser el remador eficaz que hace de la posición que tiene dentro del barco su as bajo la manga, cooperando a que el barco llegue de la forma más rápida y fácil a puerto. Demuestra que eres ese tipo de colaborador y verás como se establecen las relaciones de confianza con tus jefes que muchas veces dan lugar a puestos de mayor responsabilidad.

Generar soluciones, no problemas: el día a día de las empresas es enfrentar problemas y  encontrar soluciones viables. Por lo tanto, los que deseen posicionarse en la línea de salida de un ascenso deberán ser capaces de anticiparse a los problemas y resolverlos cuando se presentan. Una vez que nos hemos dado cuenta de un problema, hay que tratar de no perder el tiempo con los inconvenientes y los culpables, sino aportar soluciones, nuevos cursos de acción y alternativas posibles que permitan a la empresa tomar la mejor decisión.

Liderazgo: en alguna de mis lecturas estudiantiles leí que un líder no es el que empuja al equipo, sino aquel a quien el equipo sigue. Para conseguirlo es necesario tener habilidades de comunicación y de negociación y saber delegar responsabilidades y premiar resultados. Y un buen líder debe ser capaz de trabajar en equipo y saber liderarlo para obtener los resultados esperados, logrando que equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de metas y objetivos.

"El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad."  Warren Bennis, gurú en los estudios de liderazgo modernos.

Contar con la preparación académica o de competencias técnicas: por más entusiasmo y buena actitud, sin la preparación adecuada, será imposible optar por ciertos puestos. Es por eso que aconsejamos a todos, sea cual sea su puesto y sus conocimientos, que no cesen en el empeño de formarse y mantenerse actualizado. Es la mejor forma de estar preparados y optar a un ascenso. Si la actitud pasa el examen es una verdadera pena que el suspenso llegue por la aptitud.

Tener interés en aprender: un trabajador no se convierte en en el colaborador idóneo para ascender sólo a base de muchas horas de trabajo. También debe demostrar que está interesado en aprender, aprovechando las oportunidades de capacitación que su empresa ofrece, para obtener los conocimientos necesarios para realizar de manera más eficiente su labor dentro de la empresa. Este trabajador es un activo a mimar por la compañía, ya que está en un constante proceso de crecimiento que a buen seguro acabará reportando suculentos beneficios a su empresa.


Además de todo lo anterior,  es igual de importante saber encontrar el momento perfecto para solicitar un ascenso y no esperar de brazos cruzados a que los superiores lo propongan. Como consejo general, no se recomienda solicitarlo en el caso de llevar muy poco tiempo en una empresa o de no haber tenido apenas ocasión de mostrar nuestra valía. Actitud, aptitud y manejo de los tiempos. Tres claves para lograr el ascenso.