Cada uno de nosotros ha llegado a preguntarse esto en algún punto de su vida laboral: si es el momento correcto para buscar otro empleo, cambiar de aires y empezar una nueva aventura.

Antes de tomar cualquier decisión, es necesario valorar los pros y contras y ser muy profesional, debes seguir realizando correctamente el trabajo que cumples al día de hoy, tener la mente clara y ser positivo para terminar la relación laboral en los mejores términos.

Existen varios factores que pueden ser determinantes para que sientas la necesidad de renunciar a tu empleo actual y comenzar en un nuevo lugar.

Quizá lo que te lleva a tomar esta decisión podría ser el estrés del trabajo, mala actitud de tus compañeros o una sensación de estancamiento.

Otro de ellos puede ser la falta de iniciativa personal para dar propuestas o soluciones a problemas que aparezcan en la compañía. Evitar dar un extra por miedo a no obtener el reconocimiento que te gustaría recibir.
También podrías sentir que tus capacidades y habilidades se están desperdiciando y no logras subir a un mejor puesto.

En este punto es importante analizar y hacerse una autoevaluación para conocer si realmente tenemos el talento para alcanzar un mejor lugar en la jerarquía de nuestra empresa. Valorar que oportunidades existen en la compañía para crecer profesionalmente, el equipo de trabajo, las instalaciones, algún hecho reciente con el que no estamos satisfechos, entre otros.

Una vez que tenemos analizados todos los puntos positivos y negativos es momento de tomar una decisión. No olvides antes de hacerlo hablar con tu jefe, decirle cómo te sientes respecto a tu posición y a dónde te gustaría llegar; seguramente te escuchará y podrá compartir contigo algunas experiencias o tomarte en cuenta para otros proyectos.

En el momento que estés seguro de lo que quieres, es buen momento para elegir que rumbo seguirá tu vida. Al final, eres libre de hacerlo y encontrar lo que te apasiona, recuerda ser muy consciente de tus habilidades y de hasta dónde puedes llegar.